A modo de carta

Fotografía por Catalina Samper Martínez, 2016

El encuentro con los lugares cambia con el paso del tiempo, este impacta al espacio y a las personas. Así, cada experiencia, a pesar de repetir el lugar, vuelve a ser única.

Hay quienes se toman una pausa dentro del afán para realizar un retrato análogo de aquello que ven y con ayuda del lápiz, crean un diálogo gráfico, de líneas sueltas y fácil lectura por medio del dibujo como idioma universal, que abre e interpreta la vivencia personal hacia los demás.

Algunos le invierten tiempo y otros la vida, como el arquitecto Germán Samper Gnecco, de la cual compiló una obra compartida en la exposición “A dibujar se aprende dibujando”. Allí, en el Museo de Bogotá, me cuenta mientras caminamos, el mejor consejo recibido por el maestro Le Corbusier: “…dejen su cámara, cojan un cuaderno de apuntes y cuando encuentren algo que les llame la atención dibújenlo”. Ese mismo consejo lo pude tomar, pero no a través de sus palabras, sino, en su ejemplo.

Fotografía por Margarita Mejía – IDPC, 2016

Germán Samper, al igual que yo, prefiere estar a solas en los momentos para dibujar. Interpreto ese gesto, como la manera de tener una conexión más pura con los lugares y lograr que se desnuden para uno.

Germán Samper, Vista general de la plaza, Telč, 1986
Germán Samper, Vista general de la plaza, Telč, 1986

Ha sido el primer contacto personal con quien he considerado “un maestro”, de aquellos que resultan inalcanzables, pero con quien pude tener a mi mismo nivel; por lo menos en referencia al suelo mientras recorríamos sus obras. Y, en cuanto a niveles, no tengo alguno en comparación con él, sólo una frase que bien dijo para estudiantes de dibujo presentes en su exposición: “Aquí tienen dos arquitectos, uno que ya ha terminado y otro que apenas empieza”… Y sí, inspirado en su obra arquitectónica y gráfica, deseo continuar con estas prácticas para motivar a otros arquitectos y artistas a construir sus propias bitácoras, su forma de relatar el mundo.

Por lo demás, al maestro Germán Samper Gnecco, mi gran admiración y gratitud por la obra que nos deja.

Sebastián Bayona - LNB

Escrito por Sebastián Bayona para
La Nueva Bagatela

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