¿Dónde está la paz?

contraste fotografía de Juan Sabogal
contraste fotografía de Juan Sabogal

Han pasado diez días desde que se realizó la consulta al plebiscito en busca de refrendar los acuerdos alcanzados, tras varios años de negociación entre la guerrilla de las FARC y el gobierno colombiano en la Habana, hoy sin embargo dichos acuerdos se hallan en el mayor de los limbos tras la sorpresiva victoria del NO en las urnas de hecho, es tan grande la sorpresa, que ni siquiera quienes apoyaron desde el inicio de la campaña tal propuesta se hallaban en condiciones de asumir la victoria y realizar una contra propuesta contundente.

En los últimos días la palabra PAZ se ha convertido en una de las más nombradas en el país, concepto extraño para muchos, amañado para otros tantos y difícil de definir para otros, parece que halló la mejor existencia en las calles, donde a diario se realizan pequeñas y multitudinarias marchas, muchas impulsadas por movimientos estudiantiles, indígenas y otros muchos grupos de ciudadanos independientes que buscan poner su grano de arena en el proceso de re-conquista de una paz que fue vencida en las urnas.

Por otro lado existen otras tantas organizaciones, concretamente partidos políticos, urgidos por la necesidad de presionar al gobierno en busca de una solución frente al nuevo conflicto en que ingresamos luego de aquél oscuro día de octubre; además de la necesidad de obtener cierta popularidad de cara a las campañas presidenciales que dentro de algunos meses comenzarán a hacerse públicas, pues Centro Democrático se dio un auto-golpe ganando el plebiscito sin propuestas sobre la mesa.

Ahora bien, quienes lideraban el NO, apuestan a unas caricaturescas reformas, nada radical, en realidad; sin embargo son cuestiones que generan cierta polémica dado el papel que cumple Álvaro Uribe en este proceso, pues él, dentro de su indudable poder político tiene una impopularidad en amplios sectores con acceso a los medios, pues muchos de ellos son intelectuales o políticos de “izquierda”, ya que con el pueblo, pueblo, es con quien tiene la popularidad real.

Ya hablamos de políticos, ahora el otro actor de esta PAZ es la población, pues quienes sorpresivamente votaron por el NO parecen haber desaparecido o simplemente marchan en unidad con el SÍ, o los que dicen siempre haber hecho parte de esta posición, sin embargo ¿existirá algo de doble morar o un arrepentimiento post-plebiscito?, puede que nunca lo sepamos, pero lo cierto es que en las calles vemos oleadas de miles y miles de personas que hoy abrazan la paz, la que sea, hoy lo que importa es que se firme algo y pronto, antes de que se olvide este hecho y quede en la historia, como muchos otros.

Las marchas sí inundan las calles, los pronunciamientos exigiendo paz y un acuerdo ya, parecen también inundar muchos medios, hasta los artísticos, que antes no se habían pronunciado mucho (pero eso es harina de otro costal); lo que yo veo, es el arrepentimiento de una nación que por más de 50 años ha buscado paz pero nunca la ha logrado, ¿por qué?, se preguntarán muchos, pues bien, precisamente por eso, porque nos concentramos, nos movilizamos cuando ya la hemos cagado, no antes; es después del acto que viene el arrepentimiento, eso de pensar antes de actuar no funciona aquí, pues bien dicen por ahí algunas personas “el que peca y reza empata”, el que vota o NO vota, marcha y empata. Así, dadas estas condiciones, la tal paz de Santos, perdonen, el Premio Nobel de Paz Juan Manuel Santos, se encuentra un tris embolatada, no se preocupen, sólo es un tris, faltan un par de firmas y sale.

 

juan-sabogal-la-nueva-bagatelaEscrito por Juan Sabogal

Este texto fue tomado de Opiniones Varias con permiso del autor
para ser publicado por los editores de la Nueva Bagatela

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