Un sueño llamado Arte | ¿Qué cuento quiero echar yo?

¿Quién es Jose Luis Gutiérrez?

¡Jose Luis Gutiérrez Martínez, compadre! (Aclaración)

…¡Hombre! pues el hijo de Liz María y Argemiro (risas) eso es muy difícil de responder, te diría maravillas de mi para que te lleves una buen impresión… pero creo que no miento al decir que todavía estoy buscando esa respuesta.

…De hecho a veces no sé si la busco.

Jose Luis Gutiérrez Martínez - Lo que se necesita para mover el lado derecho de la cara
Jose Luis Gutiérrez Martínez – Lo que se necesita para mover el lado derecho de la cara

Todos te conocemos por ser artista, pero ¿por qué estudiar arte?

Porque me di cuenta que era bueno para el dibujo y me gustaba la idea de retratar cosas. Recuerdo que mi papá, del trabajo, me traía hojas que sobraban y me decía ¡Toma hijo, para que dibujes!

Siempre retrataba cosas… como los accidentes que pasaban frente a mi casa. Yo vivía en Valledupar frente a una carrera en la que siempre había muchos accidentes, salía y veía lo que pasaba, la imagen se me quedaba en la cabeza y si no la materializaba no podía dormir.

Esa idea de poder plasmar todo lo que piensas – esas cosas que con palabras se quedan cortas – en una sola imagen, me alivia mucho… ahora lo entiendo así.

Creo que el arte, o lo que llamamos ‘ARTE’ te lleva a eso, en mi caso, a ser libre de cosas, a poder dormir.

Jose Luis Gutiérrez Martínez - mi primer dibujo
Jose Luis Gutiérrez Martínez – mi primer dibujo

¿Cuéntanos un poco de tu trayectoria como estudiante?

Yo inicié en bellas artes, aunque debo admitir que no me llamaba la atención ya que en el colegio casi me tiro educación artística. No fue por vago, sino por esa metodología de enseñanza del colegio que no me parece tan buena. Manejábamos un libro de anatomía -el peor del mundo- que no sólo nos enseñaba anatomía, también luz y sombra. Allí salían unos dibujos todos desproporcionados y a mi esa vaina no me pasaba.

Mi papá siempre me decía ‘Si no lo va hacer bien mejor no lo haga’.

Me aburría esa desproporción y ese libro, así que no hacía nada. Al final de año iba donde la maestra y le decía ¿qué puedo hacer para pasar la materia? ella respondía ‘haga lo que sea pero muéstreme algo’ . Con esa excusa fui a mi casa, tomé un jabón con el que mi mamá lavaba y empecé a sacar y a sacar pedazos hasta que terminé haciendo un busto.

Llevé eso a la maestra y ella sorprendidísima decía ‘..Usted no hizo eso Jose Luis… con quién mandó hacer eso.. pero de dónde sacó eso…’ Yo le dije ‘yo no sé, sólo lo hice…’ Al año siguiente ya era el monitor de la clase.

Antes de todo esto yo asistía a clases con Daniel Aaron, un artista del Valle. Iba todos los sábados a pie desde mi casa, era lejos de mi casa, y así iba y venía. Con ese maestro veía muchas imágenes, por eso sabía que ese libro no tenia idea de proporción.

Después de eso entre a un concurso sobre la paz que se llamaba ‘Niños constructores de paz’. En ese momento estaban haciendo las conversaciones de paz con Pastrana, así que hice unos niños construyendo la palabra PAZ y eso fue un ‘BOOM’ en el Valle. Me gané el primer puesto en un concurso que hizo la Cruz Roja y por ende me gané una beca en Bellas Artes.

(LEA: Los niños de Barranquilla le pondrán color a la PAZ o Cruz roja se viste de color)

Al terminar los talleres me enteré que la beca me servía para seguir en la carrera. Entonces duré dos años en Bellas Artes, pero por cosas administrativas cerraron la academia y por un largo tiempo el arte quedó en stand by porque, como siempre, tocó comer ¿no?

Entonces de una formación artística pasé a ser mensajero y aprendí el arte de hacer arreglos de flores… en todo hay arte. (risas)

Así duré tres años, me dolía bastante ver como mientras yo trabajaba mis compañeros estudiaban. La idea era ahorrar porque me enteré que había una academia en Bogotá que se llamaba ASAB, entonces ahorré para irme a buscar ese sueño ‘estudiar artes’.

Jose Luis Gutiérrez Martínez - Serie niños de nadie
Jose Luis Gutiérrez Martínez – Serie niños de nadie

¿Cómo fue la búsqueda de ese sueño?

Mi primera motivación fue estudiar artes para que nadie me echara cuentos.

El Banco de la República llevaba mucha gente a Valledupar, muchos talleristas, que llegaban a hablar de arte. Claro, yo me preguntaba ¿será que me están diciendo mentiras? ¿Me están echando cuento? La duda estaba en que todos estos intelectuales llegaban hablando ‘del arte esto, del arte lo otro’ y ‘Picasso hizo tal’ y bueno… con esa (primera) motivación no quería que nadie me echara cuentos. Quería saber qué tan cierto era que los artistas del siglo XX eran los ‘verdaderos’ artistas del siglo XX y cosas así.

Llegué a Bogotá con $1’500.000 pesos ($512 U.S actualmente), pague el semestre y el lugar donde iba a dormir, era un presupuesto para toda la carrera que en realidad duró dos meses. Después de eso no sabía que iba a pasar. Conté mucho con el apoyo de mi mamá, de mis hermanos y un apoyo colectivo de toda mi familia, por un tiempo. Cuando volvía a Valledupar hacia mis cuadros comerciales (que la caja, la guacharaca, el acordeón y las frutas….) vendía eso para tener dinero cada semestre.

Estando en Bogotá cambiaron muchas cosas, muchas percepciones que tenía, entre ellas la motivación de ‘no dejarme echar cuento’ ya que encontré que en la academia me echaban más cuento, entonces dije ¿a qué venimos?

Te echan cuentos para salir a echar cuentos ¿no? Tarde me di cuenta de esa cruda realidad, muchos de los que nos dictaban talleres fueron preparados así. Un día hice un alto y dije ¿será que yo quiero echar cuentos también?

¿Qué cuento quiero echar yo?

Lea la segunda parte de la entrevista ‘Un sueño llamado Arte’

Jose Luis Gutiérrez Martínez - Serie niños de nadie
Jose Luis Gutiérrez Martínez – Serie niños de nadie

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